Un espacio para la reflexión, para el verbo, para recuperar el poder de la palabra. Porque no podemos cambiar nuestra vida sin antes cambiar nosotros, porque siguiendo el mismo camino no podemos llegar a nuevos lugares, porque sin reflexión, sin consciencia, sin capacidad de pensar distinto, no podemos transformar el mundo.
Reflexionamos sobre el país y sobre procesos humanos. Este es un espacio en construcción, una voz que se forma y un deseo íntimo e ineludible de transformar el mundo por el puro arte de pensar.
Mi nombre es Juan, bienvenido a Siento Luego Existo.