Filosofía de película



Filosofía de película

Este viernes volvemos brevemente al formato que da nombre al canal: analizando las ideas de fondo de, en este caso, un anime. – Me voy a enfocar en las discusiones acerca de cómo representa “Frieren” a los demonios. Aunque no descarto volver sobre el mismo anime en otros videos, porque me parece que tiene mucho para hablar.

Quiero comentar acá algo que quedó fuera del guion del video:

Es un error de interpretación asombrosamente común creer que, si un personaje de ficción actúa de modo incoherente, eso es un “agujero de guion”.

Un agujero de guion es una inconsistencia narrativa en una ficción.
Puede ser una falta de lógica en la construcción del mundo {inconsistencias en un sistema de magia, por ejemplo}, una falta de lógica en la trama {digamos, un personaje sabe algo que no debería saber}, o una falta de lógica en la caracterización de un personaje.

Ahora bien, sobre este último punto hay que hacer una distinción, y una muy importante. Que la caracterización de un personaje tenga que ser “lógica” no quiere decir que todo personaje deba ser el Sr Spock de Star Trek. Y esta parece ser una confusión muy frecuente.
Los seres humanos somos contradictorios e ilógicos. Lo que un personaje DICE creer y las creencias que la ficción ESTABLECIÓ que tiene ese personaje no son lo mismo.

Lo que la ficción establece sobre un personaje lo hace mayormente a través de sus acciones. Por eso, la escena convencional que establece que un personaje es bueno se llama “bajar el gatito del árbol”, NO “decir que bajaría el gatito del árbol”.

¿Es un agujero de guion que, cuando Frieren le dice a Fern que se sabe un hechizo para ver a través de la ropa, Fern le diga que es una pervertida y la regañe… y después lo use ella? No. Porque los guionistas advirtieron esa incoherencia. Y se supone que el espectador la advierta también. De paso: ¿Es un agujero de guion que, en varias escenas, Fern tenga una actitud maternal hacía Frieren y esta se comporte como una niña? Nuevamente, no. Porque se espera que el público capte la ironía: ese es el chiste.

Solo tiene sentido considerar que el comportamiento de un personaje es un agujero de guion cuando este contradice de modo claro, e involuntario, lo que se estableció previamente sobre ese personaje. Por ejemplo: “Death Note” establece claramente que L tiene una inteligencia casi sobrehumana... y después lo vuelven idiota porque, si no, la serie duraba siete episodios. ESE es un agujero de guion.

Lo comento porque me encontré con varias críticas que proceden de no entender esta idea. Sobre todo vinculadas al personaje de la elfa Serie: quien es una contradicción con patas. De la que se dice que: “Es un agujero de guion que, en un episodio, ella diga A y en otro haga B”.
No. No lo es.

19 hours ago | [YT] | 147

Filosofía de película

Una reflexión acerca de la serie “Crash and Burn”, del youtuber The Critical Drinker, y la decadencia del anti-wokismo.

La segunda mitad de la década pasada fue, en mi opinión, la Edad Dorada de YouTube. Fue también la época de la mal llamada “guerra cultural”. Las redes sociales aparecieron en un mundo dónde el discurso estaba dominado por los Mass Media. Se las vio inicialmente como una versión extendida y mejorada de los viejos “correos de lectores” o programas de radio de trasnoche. El sueño de los creadores de contenido era “salir” de la Internet y ser incorporados al establishment de los Mass Media. Pero, en 2014, ocurrió algo:

Varias streamers y desarrolladoras de video-juegos promocionadas por las políticas ESG de las corporaciones empezaron a ser insultadas y amenazadas en línea.
Para los Mass Media, había “una campaña de hostigamiento organizada por supremacistas blancos misóginos”. Hollywood pronto se sumó al discurso de los Mass Media, con películas de propaganda como “El extremista de al lado”.
Pero, para periodistas especializados de video-juegos, que habían creado sus redes de noticias y sus propias bases de seguidores en línea, y a los que les importaban un bledo los Mass Media, había una “reacción de los fans a corporaciones que quieren meterles su política por la garganta”.

De repente, había dos conjuntos de medios que parecían estar viviendo en dos realidades alternativas completamente separadas. Estos:
1 Usaban unas terminologías propias sin traducción posible.
2 Hablaban de “hechos”, que los otros declaraban ficticios.
3 Daban por supuestas relaciones causales que los otros negaban como falsas.
Una situación que recuerda mucho más a una GUERRA DE RELIGIÓN, que no a una mera hostilidad política.

En ese clima, aparecieron los llamados “críticos culturales”, como The Critical Drinker. – Fue también la época en que se lanzó un canal de escala más modesta, Filosofía de Película. – Canales que habían roto todo vínculo con los Mass Media y su discurso. Los despreciaban y se mofaban de ellos abiertamente. Con una visión de la realidad y una terminología que tenía sus raíces en la Internet Sin Domesticar, que los Mass Media llamaban “teorías de la conspiración”.

En 2020, los Mass Media dieron su canto de cisne desafinado con el “virus no especificado de origen desconocido”. El inmerecido prestigio que habían sostenido por décadas se esfumó por completo y, menos de una década después, prácticamente han dejado de existir.

Pero en ese mismo momento, yo empecé a notar que algo estaba cambiando.
El “wokismo” fue la charlatanería corporativa pseudo-optimista que siguió al final de la Primera Guerra Fría, reciclada como instrumento de legitimación de la oligarquía que sostenía los Mass Media. Fue una “revolución” de bromas devenida en un “cambio desde adentro” de bromas.
Pues bien, tras el “virus no especificado de origen desconocido”, empecé a notar el mismo patrón repitiéndose en el “anti-wokismo” en general, y en los críticos culturales, en particular.

Diez formas de hipocresía comunes al Wokismo y a la “nueva derecha” post-2020:
1 Son oficialistas que pretenden ser “rebeldes”.
2 Son una parte integral del sistema de propaganda del establishment que pretenden ser “alternativos”.
3 Son apologistas de algunas de las tiranías más brutales e inhumanas del planeta que pretenden ser “amantes de la libertad”.
4 Son censuradores que pretenden defender la libertad de expresión.
5 Son identitarios que pretenden oponerse a la segregación.
6 Son aduladores de oligarcas y tiranos que dicen defender la “democracia”.
7 La doctrina tiene una prioridad absoluta sobre la realidad, sea histórica o presente.
8 Fingen malinterpretar toda declaración en su contra diciendo que procede de algún grupo desbancado que busca “conservar sus privilegios”.
9 Se inventan los argumentos de sus antagonistas, para refutarlos fácilmente y o para mostrarse a sí mismos como “los buenos”. Evitan para esto entrar en cualquier forma de verdadero debate con ellos.
10 Racionalizan su creciente desconexión con sus antiguos compañeros y fans, diciendo que estos “no se supieron adaptar a los nuevos tiempos” (queriendo decir que no se dieron vuelta en el aire como una tortilla).

¿Qué tiene esto que ver con “Crash and Burn”?
Que esa serie es la primera que habla claramente de la “guerra cultural” como lo que es realmente: algo pasado. Y apela a nuestra curiosidad mórbida respondiendo a la pregunta: ¿Qué fue de la vida de (inserte figura manufacturada por los Mass Media la década pasada, que supuestamente estaba cambiando el mundo, aquí)? Spoilers: básicamente hoy andan todos saltando delante de automóviles en marcha para demandar al conductor.

Sí. Esa ruina sostenida en el lavado de dinero que se llama Hollywood todavía escribe sus guiones basados en las políticas DEI. Y los Mass Media técnicamente siguen existiendo. Pero casi nadie les presta la menor atención.

Y es tragicómico ver cómo, quienes hicieron una carrera de hablar de lo que no estaba hablando más nadie, ahora parecen estar cada vez más desconectados de la “mayoría silenciosa” que alguna vez dijeron representar (mencionemos, como botón de muestra, que, en medio de la guerra más impopular en la Historia de EEUU, todos ellos cubrieron de elogios la película de propaganda “War Machine”, porque su protagonista tiene un color de piel distinto al que hubiera tenido un par de años antes).

Pero The Critical Drinker es una honrosa excepción. El resto sigue haciendo videos sobre lo mucho que apesta la Star Wars de Disney. Algo que nadie discute hace años. Hablando de Dr Who, una franquicia que este año no logró conseguir un actor para hacer un especial de Navidad. O explicándonos por qué fracasó “Supergirl”, una película que tiene la palabra “Whatever” (algo así como: “Lo que sea. Me importa un bledo”) en el afiche. O hablando con desprecio de la “Access Media” (la prensa con acceso a los pre-estrenos): cosa de la que, hoy, todos ellos sin excepción forman parte.

Y es francamente ridículo.

Para terminar, quiero traducir unas palabras del escritor Dave Cullen, que suscribo por completo:

“Nosotros tenemos la obligación de crear una nueva cultura popular. De contar la clase de historias que preferimos ver en el entretenimiento. Y los autores y cineastas independientes son cruciales en esto. Dicho lo cual, es importante que nuestro trabajo no se limite a ser reaccionario y, por lo tanto, ´anti-woke´. Creo que el mejor modo de atacar al establishment es no reconocer su poder. Muchos comediantes han llegado también a esta misma conclusión: chistes anti-woke pueden ser graciosos y lo que sea, pero les dan demasiadas credenciales y poder a lo woke en sí mismo. Burlarse Continuamente de ello sólo sirve para amplificar su mensaje y legitimar la influencia de sus taljing-points y el poder que tiene actualmente en la sociedad. El mejor modo de salir adelante escribiendo buena ficción es comenzar con nuevos fundamentos. Hay por supuesto buenas historias para contar que son alegorías de nuestra situación presente (…pero…) hacer de tu trabajo una especie de cruzada en contra del actual sistema de entretenimiento es convertirte en alguien encadenado a eso, lo que solo sirve para señalar lo invasivo que es. Pero probar que lo woke no es todopoderoso e influyente en nuestras historias culturales implica contar completamente nuevas historias, que estén completamente limpias de eso. Ser ´anti-woke´ es una cosa. Ser completamente ´a-woke´ es muy diferente. Así que ignorarlo, y contar historias que no comenten, critiquen o satiricen la era actual, o reconozcan la existencia de lo woke es probar que es posible contribuir a la cultura sin la presencia de lo woke. ´Woke´ no va a durar para siempre. No tiene un mensaje universal o atemporal. No le habla a nada esencial en la condición humana. Sólo puede existir si es impuesto por el Gran Dinero y atragantado por la fuerza en la cultura. De modo que, si se le quita eso, desaparecerá. No puede sostenerse solo. Pero historias que son universales y atemporales, lo harán e inspirarán a las personas por siglos”.

AMEN.

1 day ago (edited) | [YT] | 150

Filosofía de película

Una opinión… rara… sobre las elecciones en Colombia. ¿Está Trump reciclando el plan del Círculo Dorado?

La primera intervención militar americana en Sudamérica de la Historia. este año fue, a primera vista, un desastre diplomático. La principal consecuencia del ataque a Venezuela, con diferencia, fue el enfriamiento de las relaciones con Brasil, cuyo gobierno declaró oficialmente a EEUU una hipótesis de conflicto.

Aunque, por regla general, los historiadores y los analistas políticos tienden a subestimar la importancia de la estupidez en la política internacional (baste imaginar lo distinta que podría haber sido la Historia de nuestro continente si alguna enfermedad cualquiera hubiera removido del mundo a dos estúpidos: George III y Fernando VII), en este caso, la opinión mayoritaria fue que esa era la hipótesis más probable.

Yo pensé lo mismo por meses. Pero, la llegada al poder en Colombia del presumible agente israelí Espriella – si no pasa nada extraño antes –, me hizo replantearme el asunto.
¿Qué tal si EEUU tiene un plan, que no es estúpido, pero en el cuál enemistarse con los brasileños no les importa o, al menos, están resignados a verlo como algo inevitable?

La campaña electoral de Espriella, igual que la de Milei en Argentina, se basó por completo en tópicos vinculados a temas internos, que les importan mucho a los ciudadanos colombianos, pero nada a los grupos de poder a-nacionales.
Básicamente, cuando un país tiene un gobierno extremadamente impopular, su gente es fácil de engañar para que crea que cualquier cambio será necesariamente para mejor. – Porque quiero dejar esto bien claro: la actual payaso-cracia, el gobierno de los bufones (Trump, Zelenski, Milei), sería INIMAGINABLE sin el vacío total de legitimidad que dejaron décadas de gobiernos de izquierda. Lo aclaro por si alguien me malinterpreta creyendo que estoy viendo a la CAUSA del mal como si fuese su solución. – La verdad es que, partidos-agencias de marketing, como Defensores de la Patria o La Libertad Avanza, carecen de un “aparato” propio que les permita gobernar realmente un país. Por lo que, lo primero que necesitan hacer al asumir el gobierno formal, es ganarse el favor de las redes de poder informal estructuralmente corruptas que prometieron eliminar: dándole todavía más poder, y una impunidad todavía más grotesca, a “la casta” del que ya tenía. Los únicos cambios reales y relevantes van a ser en lo que respecta a la política internacional. Pero esto apenas se menciona en las campañas electorales y, cuando se lo hace, se usa el lenguaje cifrado de la diplomacia, de modo que la mayoría de los votantes no entienden lo que están diciendo realmente. Así, por ejemplo, que Espriella no tiene ninguna intención de abandonar las políticas maltusianistas y anti-humanas de la ONU se expresa con el eufemismo convencional de la “protección del medio ambiente”.

Eliminemos la charlatanería de propaganda y enumeremos cada acción diplomática o militar concreta que ha tomado EEUU al sur de sus fronteras recientemente:
1 Tiene una presencia militar excesiva en el Caribe, para su propósito oficial declarado de combatir el tráfico de drogas.
2 Lanzó una operación de cambio de régimen en Venezuela.
3 Tiene una presencia militar importante en Haití.
4 Puerto Rico es un virtual estado de la Unión.
5 Ha declarado su intención de ocupar militarmente Panamá.
6 Ha declarado su intención de ocupar militarmente México.
7 Ha declarado su intención de ocupar militarmente Cuba.
8 Ha declarado que sería una buena idea que, su vasallo El Salvador, se convierta en la potencia hegemónica de unos hipotéticos “Estados Unidos de Centro-América”.
9 Está usando su maquinaria de propaganda para poner un Milei colombiano en ese país. – Este es claramente el punto menos importante, más allá de ser el que motivó este post.
10 Todo esto en el marco de un importante giro regionalista de la política exterior americana, cuyos puntos principales son el colapso del petro-dólar y la pérdida de relevancia de la OTAN. Y algunas de cuyas consecuencias más ruidosas son las amenazas de ocupar Canadá y la “guerra de seducción” que mantiene con Dinamarca por Groenlandia. Conflicto del que, lo único que tengo claro, es que, si yo fuese un esquimal, usaría calzones de lata.

Si ponemos todos esos puntos en un mapa, empieza a aparecer un dibujo que suena familiar, muy especialmente a los fans del género de la Historia Alternativa.

En 1860, México estaba envuelto en una guerra civil. El bando reformista, apoyado por la Unión, tenía un fuerte apoyo popular en las ciudades, mientras que el bando conservador tenía el apoyo de los terratenientes. Estos pidieron apoyo oficialmente a “España”. Pero los que actuaban en su nombre eran los oligarcas de Cuba, con secretas ambiciones separatistas.
Cuando Virginia abandona la Unión, reclutar otros estados para su liga era sólo el primer paso del plan. Por medio de agente secretos, se ponen en contacto con los otros enemigos de la Unión en la región, usando como base una sociedad secreta conocida como Los Caballeros Del Círculo Dorado, formada en 1854. Su plan era crear un imperio oligárquico y esclavista que dominase todas las tierras entre el paralelo 36 y Brasil, incluyendo las islas del Caribe.

Básicamente cada paso de ese plan estaba basado en subestimar a sus enemigos.
En diciembre de 1860 Benito Juárez acabó con las fuerzas pro-confederadas y reunificó México. Las relaciones entre Richmond y Washington fueron mucho más tensas de lo previsto por los separatistas y, en 1861, se declararon la guerra. Y los agentes del Círculo Dorado en el Caribe y los nacionalistas cubanos se consideraban mutuamente idiotas útiles: los cubanos piratearon un par de barcos de la Unión. Y ese fue básicamente todo su apoyo a la causa confederada.

Los escritores de ficción aman el Círculo Dorado básicamente porque YA ERA ficción en el mundo real. Fue un plan delirante sin ninguna chance de éxito.

Ahora bien, es sabido que la retórica y la diplomacia de Trump son un poco “vintage”. Ha reivindicado el regreso de la doctrina Monroe y vuelto a usar el tópico del “destino manifiesto”. También llama la atención la disminución de los tópicos vinculados a la ideología del “atlantismo” – doctrina que predica la hegemonía global de EEUU y Europa por medio de instituciones multilaterales supra-nacionales – y la total ausencia, tanto en la agresión a Venezuela como a Irán, de los tópicos del “wilsonismo” – doctrina que justifica las intervenciones militares americanas como un medio para llevar la democracia a un país extranjero.

La única excepción notable a este giro regional de la diplomacia de EEUU es su apoyo incondicional al régimen de ocupación de Palestina.
Esta excepción es reveladora: porque muestra que, la oligarquía americana, ve a EEUU como un país ocupado más. No se consideran compatriotas del resto de sus habitantes.

¿Es demasiado delirante sospechar que, esta nueva diplomacia “vintage” no se limita SOLO a las ideas de la Unión, sino que incluye también una versión agiornada de los planes de la Confederación?

3 days ago | [YT] | 156

Filosofía de película

El error de la “película de acción tonta”.

Una escena que recuerdo vivamente de mi niñez es de un comic (“historieta”, para los puristas) de Gilgamesh, El Inmortal.

El héroe se ha topado, en su misión interestelar de encontrar un nuevo hogar para lo que queda de la Humanidad, con una entidad extraña que atrapó su nave espacial. Al salir a explorar, comprende que la entidad es un ser vivo, que se alimenta de naves espaciales y sus tripulantes. En su interior moran unas criaturas humanoides, que parecen ayudantes de la entidad. Las ve extraer de una nave espacial a una alienígena con aspecto de mujer calva. Y, cuando las criaturas están por dársela de comer a la entidad, él se lanza al ataque para rescatarla: “Sólo fui consciente de una cosa: había un enemigo ante mí y debía destruirlo. Y avancé… Y dentro de mi casco espacial oí mi propia voz lanzando el alarido de guerra de los luchadores de Sumeria”.

Esa imagen todavía me provoca un pequeño escalofrío cuarenta años después.

Creo que hay una razón por la que esa escena es tan memorable: Gilgamesh no dice nada “cool” en ella. El tiempo pretérito y el tono emocionalmente neutro con el que narra lo ocurrido contrasta con su emoción violenta del momento. Y las únicas palabras que se dicen son en una lengua muerta hace milenios que sólo él entiende y que sólo para él están cargadas emocionalmente.

Con frecuencia escucho que se describe a un film como “sólo una estúpida película de acción”. Algunos realizadores, como Michael Bay, se JACTAN de lo estúpidas que son sus películas.

Y, después, tenemos la otra cara de la misma moneda: películas que pretenden ser intelectualmente sofisticadas, solo porque son más aburridas que un helado de agua sin sabor.

Cada una de ellas con su propia clase de fans insufribles.

–No seas tan aburrido. Es solo una película de acción tonta para apagar el cerebro un rato.

Discurso que siempre me deja un poco confundido, al ver cuales suelen ser las opiniones sobre toda clase de asuntos de quienes lo pregonan. O sea… ¿Cuándo se supone que lo tienen encendido, exactamente?

–Si no te gustó, debe ser porque no la entendiste. Es una película sólo para criaturas selectas intelectualmente… como yo, por ejemplo.

Personalmente, sospecho que muchas de esas películas funcionan como el cuento del último traje del emperador. Nadie entiende un carajo, porque la película no tiene el menor sentido, pero nadie quiere decir que no entendió un carajo para no parecer tonto.

Pero la mayoría son… francamente idiotas. “La culpa de todos los males del mundo la tiene (inserte grupo demográfico aquí)”. Mensaje que, a un twittero anónimo con resaca, al menos no le toma tres horas y cinco millones de dólares decir.

Y, por otra parte, ¿Qué clase de mérito es que una obra de arte sea difícil de entender?

El ideal al que debe aspirar un escritor de ficción es que su obra sea inteligente Y entretenida. Después, si fracasa en uno de esos objetivos, o en ambos, es otro asunto. Pero eso es lo que debe INTENTAR.

Escribir una historia intencionalmente estúpida, o intencionalmente aburrida, es como escribir intencionalmente un agujero de guion. Es una tontería.

5 days ago (edited) | [YT] | 138

Filosofía de película

Rafael Hidalgo, estupendo divulgador de filosofía, presentó su colección de cuentos infantiles.
Ciertamente no soy su público... por 40 años, como mínimo,.... pero no tengo dudas de que deben ser muy recomendables.

5 days ago | [YT] | 71

Filosofía de película

El cine-Alzheimer.

Hay estupendas películas en dónde el protagonista o algún personaje importante tienen Alzheimer. No me refiero a eso. Hablo de películas dónde son los realizadores los que parecen tener Alzheimer.

–Escuchá esto. Tengo una idea para una película que te va a volar la cabeza: es una película… pero hay extraterrestres.

–Ajá… yyyyyy ¿Qué son esta vez? ¿Buenos, como los de ET? ¿Malos, como los de La Guerra de los Mundos? ¿O son unos hijos de putas, pero vamos a pretender que son buenos, como los de Encuentros Cercanos del Tercer Tipo?

–Me parece que no me estás entendiendo: ¡Hay extraterrestres! ¿No es la idea más original del mundo?

–eeeeeeh… No. No lo es


O alguien dice:
–Quiero filmar una comedia romántica protagonizada por dos hombres.

–Ajá. Mirá. El cine-LGBT es lo más parecido a un trabajo de 9 a 5 que hay en el cine: son todas iguales. El público aficionado consume cualquier basura. Y casi no tienen gastos de publicidad. Mientras mantengas el presupuesto a raya…

–No. No. No me estás entendiendo… Te debo haber dejado confundido con mi idea revolucionaria. Quiero filmar una comedia romántica…

–…Si…

–…Pero los dos personajes son hombres. Va a ser un ícono cultural del que se va a seguir hablando en siglos. Creo que conviene invertir 50M de dólares en esto, más todo el aparato de propaganda.


O:
–Quiero filmar una película sobre una persona que tiene super-poderes.


O:
–Quiero filmar una película de acción, pero la protagonista es mujer.


O:
–Quiero filmar una ópera espacial.


O:
–Quiero filmar una ópera espacial.


O:
–Quiero filmar una ópera espacial.


No creo realmente que esas películas hayan sido causadas por el Alzheimer (Aunque, en el caso de Spielberg, una visita al médico no le vendría mal). Creo que esas películas tienen dos causas principales:

1 Por el modo en que uno llegó a su idea para una película, no la reconoce como una nueva entrega de algo que se ha hecho mil veces antes. A veces tiene suerte y el público tampoco (“The Matrix”. O todas las historias de vampiros, a los que nunca llama “vampiros”, de Stephen King). Y a veces no.

2 Quienes pasan sus vidas fingiendo no ver algunas cosas, terminan por borrarlas de modo automático de su consciencia. Y esto afecta por contagio a otras cosas.

Si borrás de tu memoria todas las veces que viste en Hollywood a una mujer atractiva con poca ropa saltar de una ventana o tirarse de un automóvil en marcha, es lo esperable que, una película de acción con una heroína femenina, te parezca la idea más original de la Historia.

6 days ago (edited) | [YT] | 152

Filosofía de película

“Medianoche en Paris” y el “mito de la Edad de Oro”.

La ficción es el reino de los sentimientos y de las ideas poco claras, mutuamente excluyentes y en conflicto entre sí. Si vos tenés perfectamente claro lo que pensás y lo que querés decir… quizás deberías escribir un artículo.

Ahora bien, que una película quizás no debería haber existido, no quiere decir que el artículo que reemplaza no sea interesante.

“Medianoche en Paris” se puede resumir en dos parlamentos, que dicen dos personajes distintos:

“La nostalgia es negación. Negación de un presente doloroso. Y el nombre de esa falacia es el Pensamiento de la Edad Dorada. La noción errónea de que cualquier época del pasado fue mejor que el momento que uno está viviendo. Es una falla en la imaginación romántica de aquellos a los que les cuesta afrontar el presente”. Y en un diálogo posterior se dice que, para el protagonista, la Edad Dorada fueron los 1920´s, pero, para la gente de los 1920´s, la Edad Dorada fue la Bella Época. Pero, para los artistas de esa época, dirían que fue el Renacimiento. Y esos dirían que fue cuando Kublai Kan andaba dando vueltas. “Si te quedás a vivir acá y este tiempo se convierte en tu presente, pronto vas a empezar a pensar que otro tiempo fue realmente el Tiempo Dorado. Porque eso es lo que el presente es. Es un poco insatisfactorio, porque la vida es insatisfactoria”.

Pueden ahorrarse la película. Y, francamente, les recomiendo hacerlo.

Primero, quiero señalar el alevoso doble estándar del artículo que Woody Allen debería haber escrito: el pensamiento de la Edad Dorada es una falla romántica en el pensamiento de hombres cobardes… sólo cuando esa Edad Dorada no es Acá y Ahora y con el presente gobierno (porque no nos olvidemos que esta película fue financiada parcialmente por el gobierno de Francia, y su única razón de existir es manipularnos para que no veamos que, la que alguna vez fue llamada “la ciudad luz”, hoy es la cloaca a cielo abierto más grande del planeta).

Segundo: es falso que, a quienes rechazamos el modo en que funcionan las cosas hoy, “nos cueste afrontar el presente”. NOS NEGAMOS A HACERLO. Que es algo MUY distinto. No entender esa diferencia es una falla común de la imaginación de quienes pasaron su vida lamiendo las botas de tiranos. Se llama Pensamiento de Izquierda.
Todo en el izquierdismo es una inversión de 180 grados de una verdad. En este caso, nos dicen que el conformismo es una muestra de valor y, la disconformidad, un síntoma de pusilanimidad.

La pregunta: “¿Quiénes son realmente los cobardes?” es subjetiva y requeriría de poder leer la mente para poder responderla. Pero podemos reemplazarla por un proxi. Algo objetivamente verificable, que podemos responder claramente, y que al hacerlo respondemos indirectamente también esa otra pregunta: ¿Quiénes les llaman invariablemente a las cosas que defienden con eufemismos?

Tercero. El sofisma “En la Bella Época no había antibióticos. Por lo tanto, si no aceptas sumisamente toda política presente, te oponés a los antibióticos”.
Esto se llama Falacia de Asociación. Y se nos previene contra ella en cualquier texto de lógica elemental para principiantes.

Y, por último, si aceptásemos el principio de que el mundo fue siempre igual y no puede mejorar ni empeorar. Y me refiero a que lo aceptásemos de modo coherente, a diferencia de la película. ¿Qué motivación podríamos tener para hacer nada? ¿A dónde te lleva esa filosofía? (aparte de a la isla de Epstein, por supuesto).

Repasemos el pasaje dónde el protagonista se remonta al pasado en todas las Edades Doradas: para el protagonista, la Edad Dorada fueron los 1920´s y la renovación de la novela. Para esos escritores, fue la Bella Época. Para los de esta, fue el Renacimiento y, para los del Renacimiento, fue la Antigüedad Clásica (si asumimos que, lo de la nostalgia por Kublai Kan es un chiste).

Podemos expandir esa lista:

Antes de que existiera el Romanticismo, el término “romántico” designaba a los autores medievales que buscaban imitar a los antiguos romanos. Los romanos de la Era Imperial, quienes acuñaron el término “decadencia”, suspiraban por los viejos buenos tiempos de la república y, los de la república, idolatraban a los autores de la Grecia de Pericles. Estos, quienes acularon el concepto de “Edad de Oro”, se consideraban meros alumnos aplicados de los pensadores y artistas de Jonia y la Magna Grecia y, estos, no tenían otro interés que recolectar y traducir los conocimientos que habían sobrevivido a lo que nosotros llamamos el Colapso de la Edad del Bronce. El Poema de Gilgamesh, el texto literario más antiguo que se conserva hoy, no nos sitúa en el presente de su autor, sino en “aquellos tiempos remotos” en los que el señor de Uruk mandaba sobre buena parte de la Mesopotamia.

Ahora bien, en vez de rechazar este Pensamiento de la Edad Dorada como una epidemia que duró milenios y de la que deberíamos curarnos y ponernos a ver TikTok. Por el contrario, ¿no es revelador que, todo autor que escribió algo digno de ser leído, estaba intentando revivir un tiempo que consideraba superior al suyo?

Por supuesto que ese intento estaba condenado al fracaso desde el principio. Pero, en ese intento, hicieron algo todavía mejor: crear algo nuevo.

El pasado y los países remotos, en dónde las cosas funcionaron o funcionan distinto que acá y ahora, son los mayores recordatorios de que, el modo en que funcionan las cosas acá y ahora, no es NECESARIO. Podría haber sido otro distinto. Y, eventualmente, podría reemplazárselo por otro. Y esta ha sido siempre, como lo es hoy, una verdad incómoda para los guardianes de la ortodoxia como Allen. Por eso intentan negarla o volverla un conocimiento inútil, al sembrar la idea de que no podemos aprender nada útil de nadie. El dogma del Progreso y el concepto pseudo-científico de “cultura” son solo el último grito de la moda en esto.

Los textos antiguos y las historias de viajeros son sólo la puerta de entrada al mundo del “que tal sí…”. La imaginación completa lo que le falta al autor en su conocimiento imperfecto de esas otras sociedades humanas. El paso lógico siguiente es imaginar mundos completamente nuevos. Sea que hayan existido en el pasado, sea que estén ahí, en alguna parte. O bien se los reconoce francamente como creaciones de la imaginación del autor.

Estos mundos de fantasía, a su vez, están fuertemente influenciados por lo que el autor cree del mundo real.
La Utopía surgió en el mundo cristiano porque es una versión política y laica del mito del Paraíso. Y, de modo similar, la Historia Alternativa era imposible sin el concepto moderno de Historia. Por otra parte, los productos de la imaginación de otras comunidades humanas son difíciles de comprender sin el marco conceptual de lo que su autor pensaba del mundo real. Quizás el mejor ejemplo actual de esto sea “Orlando”. Novela que es interpretada mayormente como, cito, “una mirada al largo camino de siglos recorrido en los avances en los derechos de la mujer y las minorías sexuales”. Cuando el propósito declarado de su autora fue ridiculizar la idea de que la Historia IBA A ALGUNA PARTE.
Una misma época no puede producir “Orlando” y “El hombre en el castillo”.

Denunciados todos los sofismas de ese despreciable llamado a la sumisión y el conformismo que es “Medianoche en Paris”, digamos algo sobre la parte de verdad que tiene:

La nostalgia por los “buenos viejos tiempos” es totalmente estéril e inútil si no es NADA MÁS que eso. Incluso es peligrosa, cuando se la instrumentaliza como tópico de propaganda política. La novela “helenística” fue la hermana retardada del Neoclasicismo. Y, mientras Tomás de Aquino intentaba reconciliar a Aristóteles con la religión cristiana, algún otro monje a diez metros de ahí se entretenía leyendo las infames “gesta romanorum”.
En el improbable caso de que un seguidor de Trump o Milei supiera leer y escribir, seguramente produciría una nueva forma de literatura chatarra equivalente.

El pasado es una brújula. Y una brújula es totalmente inútil si lo único que haces con ella es pintar brújulas.
Termino parafraseando a Orwell:
Quienes desprecian el presente, buscan algo que admirar en el pasado. Y, quienes buscan algo que admirar en el pasado, crean el futuro.

1 week ago | [YT] | 157

Filosofía de película

El soundtrack oficial de La Cruz ya está disponible en Spotify y otras plataformas. Mis felicitaciones a Cristian Bellino.
Y los invito a todos a que vayan a darle un vistazo. Está buena en serio.
ditto.fm/la-cruz-osiris-bellino

www.instagram.com/osiris_bellino?igsh=MXZ4MmxndjBj…

1 week ago (edited) | [YT] | 195

Filosofía de película

Algo MUY importante que los “reconstruccionistas” omiten por completo.

Esto se nota sobre todo en su visión de la ciencia-ficción clásica:
Reivindican de ella a escritores progresistas como Serling o Roddenberry, antes de que esa ideología fuese corrompida como un proxi para el marxismo. Elogian la estética que hoy se llama retro-futurista. E idolatran productos que, vistos en retrospectiva, fueron claramente la avanzada del “wokismo”.

Es lo que podríamos llamar una versión “de vidriera” de lo que fue la ciencia-ficción clásica.

¿No vamos a decir una palabra acerca de lo que, ese retro-futurismo, tiene de TOTALITARISMO SEXY? (foto).

¿No vamos a mencionar el rol CENTRAL que tenían las ideas maltusianistas y eugenistas en esa ciencia-ficción clásica? Y no siempre en boca de los villanos, por cierto.

Los anti-woke reaccionan comprensiblemente con fastidio cuando un orate llama “supremacista blanco” a un autor clásico, seguramente queriendo decir solo que era blanco y sin saber lo que significa el término.
Pero, ¿Qué? ¿Ray Bradbury no lo fue?

Para salir del vacío cósmico que fueron estas últimas décadas necesitamos una VERDADERA crítica de todo lo que precedió a ese desierto cultural. Y los reconstruccionistas, con su idolatría ciega de esos productos, son incapaces de dárnosla.

La razón por la que, algo que debería ser obvio, no lo es me parece clara:
Los “deconstruidores” woke le llamaron “críticas” al vandalismo, la calumnia, la difamación y el odio identitario. Por lo que, para la generación que creció expuesta a ese adoctrinamiento, “criticar” pasó a significar eso.

Pero criticar es desarmar un todo en las partes que lo componen y analizarlas por separado. Es un proceso racional que requiere de una lectura honesta y desapasionada. En otras palabras: algo de lo que la izquierda es absolutamente incapaz.

Los reconstruccionistas admiran la ciencia-ficción clásica y sus “héroes tradicionales” únicamente por lo que NO hay en esas historias. Pero esto no es suficiente si queremos crear algo más que imitaciones patéticas.

“Logan´s Run” (1976) es posiblemente mi película de ciencia-ficción favorita – si pongo alguna por encima, sería “La máquina del tiempo” (1960), y paremos de contar –. Por eso, el tema del personaje que nació y se crió dentro de una burbuja, se repite mucho en mis propias ficciones. Pero creo que es una historia que no logró trasmitir de modo eficiente el mensaje que quería trasmitir. Me enteré hace poco que, el autor de la novela, pensó esa historia después de leer “La bomba poblacional” (1968), del maltusianista Paul R Ehriich, y ver con horror lo populares que se habían vuelto sus ideas dentro del mundillo de los autores de ciencia-ficción. Pero me parece que el público no captó que esa fábula no está diciendo lo mismo que, digamos, “Zoilent Green” (1972) – de hecho: dice exactamente lo contrario –. Y este es un error que yo trato de evitar.

Reemplazar la iconoclasia por la idolatría es cambiar una falta de crítica por otra.

1 week ago | [YT] | 150